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Obama, Internet, Argentina y el desafío de la política 2.0

 

Seguramente Barack Obama no ha sido el primero en utilizar las herramientas de Internet 2.0 para una campaña política, pero claramente ha sido el pionero en mostrarle al mundo la potencialidad de estas herramientas puestas en acción de modo eficiente.

 

El fenómeno encuentra parte de su explicación en un electorado que consume Internet en forma cada vez más numerosa –aproximadamente el 38% tiene Internet en EEUU y el 20 % a nivel mundial- y que espera seguir creciendo según muestra la tendencia. Más aún, ese consumo que crece exponencialmente a nivel extensivo lo hace también a nivel intensivo: esto es, los consumidores de Internet son cada vez más “prosumidores”, en el sentido en que no sólo se relacionan con lo contenidos de forma pasiva o tangencial, sino que interactúan con los mismos y crean nuevos de manera proactiva.

Algunos números dan sustancia y contundencia a lo expuesto: según una encuesta realizada por PewInternet y American Project cerca del 55% de la población de EE.UU. buscó noticias políticas en la red, investigó las posiciones de los candidatos, debatió temas o participó de alguna manera en la elección por Internet.

 

La otra parte de la explicación del fenómeno Obama viene dada por él mismo: un líder que supo ver tal escenario, que encaró la tarea de rodearse de un equipo profesional y especializado para la puesta en marcha de su campaña on-line y que creyó verdaderamente en el fenómeno 2.0, encarnando el concepto en cada acción ejercida. De hecho, según la misma encuesta, los partidarios de Obama tendieron a participar más en Internet que los de McCain: así, mientras el 26% de los adherentes de Obama publicaron activamente sus ideas u otros contenidos en los foros de Internet, sólo el 15% de los seguidores de McCain participó en la red.

 

¿Qué correlato tiene todo esto –si es que lo tiene- en Argentina? ¿Hay una influencia de Internet en la política electoral y en la sociedad tan potente y vigente como la hay en EE.UU.?

Un estudio realizado en marzo de 2009 por el Instituto Política y Democracia de la Sociedad de la Información para las Américas, que analiza 70 casos de precandidatos políticos para las elecciones del 28 de junio, muestra que la arena política nacional ya reconoce a Internet como un elemento que la constituye. Sin embargo, los números aún son exiguos: el 62% de los precandidatos analizados no tenía portal o blog al momento de realizarse el estudio. Esto implica que más de la mitad del universo de políticos que actualmente están preparando sus campañas, no ha tenido en cuenta la oportunidad que significa utilizar la web como vehículo para su mensaje político.

 

Sin embargo, aunque no pueda considerarse un fenómeno al estilo Obama, Internet es usada por muchos políticos como un instrumento más de campaña, algunos con mayor sofisticación y apropiación de las nuevas tecnologías que otros, con mayor o menor interrelacionamiento con los futuros votantes dependiendo del nivel de viralización que logran darle a sus campañas, en fin, con mejor o peor eficiencia. Pero de algún modo, todos ellos comprendiendo que esta herramienta es útil para comunicar su mensaje, su opinión, sus aportes para la política nacional o distrital y para acercarse al electorado desde un nuevo lugar.

 

La sociedad de la información y el conocimiento no es algo privativo de la sociedad norteamericana: el mundo entero está revolucionándose alrededor de esta aparición,  y Argentina no es la excepción. La percepción es que los argentinos están más que preparados para interactuar positivamente con la clase política, pero aún falta mucho si nos comparamos con EE.UU. Por ejemplo, en gobierno electrónico, Obama reivindica su rol de político 2.0 con la creación de los nuevos medios para la gestión pública: los puestos de Director de Nuevos Medios y Directora de Participación Ciudadana en la Casa Blanca son una innovación que pone de manifiesto la intencionalidad de abrir un espacio institucional que permita poner en práctica de manera profesional el uso de las nuevas tecnologías al servicio de los ciudadanos.  El ejemplo de “Change.gov”,  primer uso gubernamental del 2.0 para abrir y transparentar el proceso de transición de gobierno, es una muestra acabada de la utilización de Internet como herramienta de gobierno. Posteriomente, con www.pic2009.org, se hicieron partícipes a todos de la asunción presidencial, y el portal de Whitehouse.gov se mostró rápidamente renovado, a tal punto que a pocos días de asumir Obama se lanzó Recovery.gov (plataforma de comunicación puntual sobre la crisis económica).

 

Podemos concluir que la política 2.0 sí está presente en Argentina,  pero de un modo incipiente si contrastamos números y acciones con la política de EE.UU. Ello no quita que no podamos avanzar en esa dirección, con pasos certeros en vías de implementar de lleno y con todo su potencial las herramientas de Internet en el proceso de comunicar, transparentar y diversificar la manera en que la política se interrelaciona con la ciudadanía, tanto en tiempos electorales como de gobierno. El desafío está planteado, y sólo es cuestión de tomar la decisión de emular las acciones positivas llevadas a cabo en este campo, con el objetivo de integrar definitivamente Internet como un elemento más del sistema político.

 

 

Lic. María Carolina Frandsen

Coordinadora Instituto Política y Democracia de la Sociedad de la Información para las Américas

 

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